Desde chica insistí en que algunas cosas de mi personalidad estaban predeterminadas más allá de mi voluntad. Claro que lo decía más por excusa testaruda que porque realmente lo creyera, aunque con el paso del tiempo medio que una partecita me decía: "si si, es inevitable por tus genes". Pero no lo iba a reconocer, porque me iban a mirar con cara rara. Ahora me animo un poco más, porque la ciencia me secunda... Y esto de tener a "alguien más" apoyando tu idea estrafalaria me lleva a pensar en la presión de "la mayoría". La Fe religiosa se apoya en creencias populares y ningún hecho real, y como son muchos (pero muchos) los que creen, nadie puede decir nada. Me deja con la mandíbula por el piso eso de la cientología (ni hablar de un video de un Tom Cruise posesionado que salio por ahi). O sea, no me jodas, ¿de verdad querés que todos aceptemos un dogma creado por un escritor de ciencia ficción que establece que estamos todos poseídos por aliens? (OMG). Y lo cierto es que si en un futuro, el 60% de la humanidad se diera a creerlo, un 30% se terminaría uniendo porque si son tantos "han de tener razón". Lo mismo con la teoría de la Realidad Simulada, que dice que todos somos un programita de computadora del gran geek que nos creó (y nos controla desde su súper máquina cual si fuéramos Sims mientras se inyecta cafeína). Está bien, bajo esta mirada, la idea de un dios todo poderoso que observa desde arriba puede verse igual de absurda. Pero al menos han tenido el tacto de meter cuestiones de libre albedrío y el ayudarse a uno mismo para que a uno se le haga más lógico y personal. La mayoría determina, en todo, por más ridícula que sea la postura del globo mayor. Y el pensamiento individual se ve vapuleado en un símil quema de brujas de la edad media... La cuestión en realidad, venía de la mano de los genes. Esos genes que te evitan subirte al barco del montón, esa cosa que te marca de nacimiento más allá de la educación. Tendencias preestablecidas, de las que no podés escapar.
El tema todavía está muy verde, pero empieza a dar brotecitos así como interesantes. La investigación del genoma humano deriva en los fenotipos que nos hacen "nosotros". Resulta que, por ej, soy una histérica de los olores. Soy de esas que van caminando y te dicen "hummm, hay olor a Mendoza" y me miran con ceño y boquita fruncida. Soy de las que recorren la casa entera en busca de "un olor feo" que nadie más que yo puede sentir. También soy de las que sufren un fuerte dolor de cabeza o descompostura instantánea ante un aroma muy fuerte, aunque sea de un perfume. Y bueno, yo estoy medio pirada para el resto. Pero parece que podría ser genético (lo explican con el inigualable y útil don de identificar quién ha comido espárragos a través del olor de su orina... halagador). Pero en fin, cuestión que la asociación de olores a lugares también podría tener que ver con uniones poco comunes en el cerebro, como una sinestesia mini o leve. Cosas que uno no puede cambiar, que están ahí, en su ADN, en sus comandos bioeléctricos y que afectan su forma de percibir al mundo. No importa a cuantos psicólogos vayas o cuantos cursos con consultores tomes, tus funciones biológicas son inalterables. Con el ejemplo de los olores; puede determinar que uno se relacione afable o esquivo, dependiendo del grado odorífero del lugar. Que uno esté queriendo huir despavorido porque su nariz no lo soporta o que sienta que podría quedarse por siempre en ese éxtasis aromático que lo mece y envuelve con nostalgia.
El genoma está en pañales, hay que tomar muchas muestras, datos personales y hacer enormes cantidades de investigación para sacar algún que otro fenotipo común a un grupo de gente. Pero tanto que uno se esfuerza por forjar cierto carácter y al fin los genes y el cerebro son los que tienen la última palabra (o el gran programador que nos controlar para ganar una partida, dirían algunos. Aunque para otros sea un alien malvadísimo que no nos quiere felices).
¿Ahora, dónde están los genes que amuchan por número? ¿Es una inclinación cromosómica eso de considerar que más es mejor o más valido? Sirve de excusa cuando uno quiere defender una teoría, al estilo "sos el único que no entiende, ¿no lo ves?". Pero quizás vaya más allá de la aplicación lógica conveniente. Al fin y al cabo, esto de los genes también tiene un perfecto ángulo para excusarse. Podría decir que el vicio al tabaco es genético. O que, ciencia o no, mayoría o minoría "sufro del fenotipo calenchus máximus, no pueden cuestionar mis reacciones adversas". Y entre tantas otras, a resaltar, tengo genes antidieta y voracidad chocolatil, ¡no me jodan!